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Libros de nuestra infancia ¿sabrías cómo recuperarlos?

Libros de la infancia¿Os acordáis de los libros que leíais u os leían de niños? Yo sí, recuerdo que los que yo podía “leer”sola estaban colocados en la librería situada junto a mi cama. Normalmente se trataba de libros de pocas páginas, encuadernados en tapa dura y con ilustraciones a color. En los estantes de arriba me esperaban aquéllos destinados a cuando fuera mayor que venían de casa de mi padre o mi madre.

Entre los libros heredados había varios títulos de Enid Blyton , en el último estante estaban los de Elena Fortún que eran los que nos leía mi madre por la noche. Mi personaje preferido era Matonkikí, que hablaba con la z y era más mala que el bicho que picó al tren (este cuento estaba en la balda de abajo).

Y por supuesto, en otra estantería, estaban las tiras de Mafalda editadas por Lumen, a las que no tuve acceso hasta que cumplí cierta edad.

Algunos de los libros de mi infancia los conservo, otros están todavía en casa de mis padres o se han traspapelado entre mudanza y mudanza. Pero es curioso cómo a pesar del tiempo recuerdo algunos de los cuentos, por ejemplo la historia de la tía Beba que venía en un libro de lectura del colegio. Resulta que un militar quería enviarle de regalo a su tía Beba una botella de vino y una bandeja de pasteles y le pide a un cabo que le transcriba la carta.

Cada vez que le dice que ponga una coma, el cabo se come un pastel y cada vez que nombra a la tía Beba, el cabo bebe…Así que para cuando termina la carta, el regalo no tiene ya ningún sentido.

Había otra de un niño que veía por primera vez la nieve y decidía llevarse una bola para enseñársela a sus padres, siempre me sorprendió que el niño que aparecía en la ilustración fuera mayor (más incluso que yo) y aún así ignorara que la nieve se derretiría…

Este año paseando por la Feria del Libro descubrí una exposición de carteles de otras ferias y me sorprendió encontrarme con una ilustración que  recordaba de mis libros del estante de abajo, la foto que le hice al cartel aparece más arriba.

Probablemente para encontrar algunos de los libros de mi infancia, necesitaría la ayuda de un librero como el de Mister Bookseller, una historia (en cómic) que me pasó una amiga por ser el día de las librerías y os recomiendo.

A partir del cómic me acordé de los libros de mi infancia y por eso esta entrada que termino con un corto maravilloso sobre libros titulado: The fantastic flying books ¡que lo disfrutéis!

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Quedan sólo 19 días…

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