Archivo del Autor: Mar

Ya sólo quedan 3 días

Quedan 3 días...

Y todavía puedes animar a alguien quien conozcas a que participe con Gato enamorado y se convierta así en una de las primeras personas en recibir el libro.

Ya queda muy poco para verle la cara al Gato y la Ratona.

Todavía hay muchos que quieren ser Aristogatos porque:

Share

Gato enamorado será de un libro de verdad

CYMERA_20131217_085118

Es un hecho, Gato enamorado será un libro: con portada, lomo, sus páginas que acariciar y oler…Y lo será gracias a vuestra colaboración.

Hace casi cuarenta días que el proyecto salió en Verkami, más o menos en ese momento apareció un nuevo capullo en la gerbera del balcón, ésta semana ha terminado de abrir: tuvo que acicalarse, preparar cada pétalo, colocarlo, peinarlo y abrirlo con cuidado.

Me gusta mirarla cada día para ver cómo evoluciona poco a poco, son pequeños detalles en los que cada día me voy fijando, aunque sólo sea que ya ha colocado uno de sus pétalos.

Gato enamorado está a punto de pasar a una nueva fase, a la de convertirse en real. Esto me recuerda a la marioneta en la que trabajaba Geppeto cada noche, ahora con algo más de trabajo y paciencia, podremos acariciarle el lomo a Gato.

Casi podría decir eso de soy un libro de verdad, versionando al Pinocho de Shreck.

Os dejo con la versión de la canción «Everybody wants to be a cat» que descubrí ayer y con la que estuve celebrando que ¡hemos conseguido nuestro objetivo de financiación!

¡Ah! y todavía podéis colaborar, hasta el sábado. Con lo que recaudemos de más organizaremos una súper presentación del libro. Más información aquí: http://www.verkami.com/projects/6872-gato-enamorado-el-relato-para-quienes-se-enamoran-de-quien-no-deben

Share

Me siento un poco como Lola Flores

¿Recordáis ese momento histórico en que la Lola, la Faraona dijo eso de «Si cada español diera una peseta»? No, pues aquí podéis ver el vídeo.

Yo lo recuerdo perfectamente porque en su día me hizo mucha gracia la solución tan sencilla que encontró a sus deudas con hacienda…En cierto sentido, la Lola fue también una precursora del crowdfunding.

Bueno pues yo ahora me siento un poco como ella, porque quedan 9 días para que termine la recaudación en la página de Verkami y me faltan sólo 84€€ por reunir para conseguir imprimir 250 ejemplares de Gato enamorado.

Y aunque estoy convencida de que los voy a reunir, porque además sé de gente rezagada que me ha dicho que va a participar y todavía no se ha animado (para darle emoción al asunto), pues me subo un poco por las paredes y tal.

Ayer una amiga, contable ella,  me decía en un guasap: «Solo necesitamos 9,8 euros diarios en los próximos 10 días!!!! Estoy que devoro mis uñas!!»

Me siento como Lola Flores

Me reí un montón y me encantó el sentimiento de equipo, porque esa es la idea de sacar este proyecto a través del crowdfunding, que sea un poco de todas las personas que se han animado a apoyarlo para hacerlo realidad.

Y por apoyar me refiero a apoyar económicamente, a soltar la pasta vamos, que los hay convencidos de que sólo pinchando en la página vale…Así que aclarar por si hay algún despistaíllo que el crowdfunding significa que te conviertes en mecenas a cambio de recompensas súper guays, que tendrás tú y sólo tú siempre que el proyecto consiga reunir la financiación que necesita ¡así que ya sabeis os digo como Lola, pero adaptado, con que nueve de vozotro déi 9 a donde tenéi que darlo, sería suficiente, arsa.

Como siempre gracias por vuestro apoyo y por compartir en vuestras redes.

Share

Libros de nuestra infancia ¿sabrías cómo recuperarlos?

Libros de la infancia¿Os acordáis de los libros que leíais u os leían de niños? Yo sí, recuerdo que los que yo podía «leer»sola estaban colocados en la librería situada junto a mi cama. Normalmente se trataba de libros de pocas páginas, encuadernados en tapa dura y con ilustraciones a color. En los estantes de arriba me esperaban aquéllos destinados a cuando fuera mayor que venían de casa de mi padre o mi madre.

Entre los libros heredados había varios títulos de Enid Blyton , en el último estante estaban los de Elena Fortún que eran los que nos leía mi madre por la noche. Mi personaje preferido era Matonkikí, que hablaba con la z y era más mala que el bicho que picó al tren (este cuento estaba en la balda de abajo).

Y por supuesto, en otra estantería, estaban las tiras de Mafalda editadas por Lumen, a las que no tuve acceso hasta que cumplí cierta edad.

Algunos de los libros de mi infancia los conservo, otros están todavía en casa de mis padres o se han traspapelado entre mudanza y mudanza. Pero es curioso cómo a pesar del tiempo recuerdo algunos de los cuentos, por ejemplo la historia de la tía Beba que venía en un libro de lectura del colegio. Resulta que un militar quería enviarle de regalo a su tía Beba una botella de vino y una bandeja de pasteles y le pide a un cabo que le transcriba la carta.

Cada vez que le dice que ponga una coma, el cabo se come un pastel y cada vez que nombra a la tía Beba, el cabo bebe…Así que para cuando termina la carta, el regalo no tiene ya ningún sentido.

Había otra de un niño que veía por primera vez la nieve y decidía llevarse una bola para enseñársela a sus padres, siempre me sorprendió que el niño que aparecía en la ilustración fuera mayor (más incluso que yo) y aún así ignorara que la nieve se derretiría…

Este año paseando por la Feria del Libro descubrí una exposición de carteles de otras ferias y me sorprendió encontrarme con una ilustración que  recordaba de mis libros del estante de abajo, la foto que le hice al cartel aparece más arriba.

Probablemente para encontrar algunos de los libros de mi infancia, necesitaría la ayuda de un librero como el de Mister Bookseller, una historia (en cómic) que me pasó una amiga por ser el día de las librerías y os recomiendo.

A partir del cómic me acordé de los libros de mi infancia y por eso esta entrada que termino con un corto maravilloso sobre libros titulado: The fantastic flying books ¡que lo disfrutéis!

Todavía puedes convertirte en mecenas de Gato enamorado y ayudarme a publicar mi primer cuento en solitario ¿te animas? Entra en este enlace.

Quedan sólo 19 días…

Share

¿Puede un gato querer a una rata?

Pues sí, el vídeo que ves a continuación lo demuestra sin la más mínima duda. Aunque yo me plantearía ¿puede alguien querer a una rata? Sí, porque las ratas no son amorosas, ni siquiera al nacer atraen: tan pequeñajas, arrugadas, sin pelo ninguno y ¡de color rosa!

Vale que los recién nacidos no le parecen guapos a nadie, salvo a sus madres, pero ¿qué pensarán las hembras ratas de sus crías al nacer?

Creeréis que me estoy ensañando, que total la rata del vídeo es tan mona y cariñosa. Eso me suscita una duda para otro post ¿puede una rata ser mona? o ¿un gato ser mono? El adjetivo mono aplicado a animales siempre me hace gracia.

Vale la rata del vídeo mola (algo) pero a no tiene nada que ver con la protagonista de mi cuento, y digo NADA  en mayúsculas. Mi «prota» chica es una RATONA, es decir la hembra de un ratón y no hay color entre una y otra.

Para los incrédulos dejo aquí una foto de la chica en cuestión, comparar y me decís.

Ratona

¡Ah! y todavía podéis convertiros mecenas de Gato enamorado y así ser los primeros en recibir un ejemplar. Entra en este enlace .

Ya sólo quedan 22 días (patito, patito)

Agradezco a Amanda Guglieri que me pasó el vídeo y aprovecho para decir que me interesa todo lo que tenga que ver con gatos. ¡Estoy engatada!

Share